miércoles, 19 de noviembre de 2014

Melancolia

Tras pasar mucho tiempo liada con la universidad por fin he encontrado un momento para empezar ahora sí, y oficialmente el blog, como ya prometi empezare a subir historias, he aqui una pequeña muestra, es un texto corto, pero prefiero no marear a nadie con algo muuuy largo, por tanto espero que os guste.

Volviendo a un pasado perdido
Entra en el aula como hace cada día, sigue la corriente de estudiantes incesante que no para de empujar abriéndose paso hacia las uniformes hileras de incomodas mesas fijadas a sillas ruinosas, dispuestos a escuchar como corderos descerebrados las palabras de un hombre supuestamente más sabio, pero con los ojos velados igual que el resto de mortales de la sala.

Se sienta en el mismo pupitre de siempre mientras la arena del tiempo se cuela lentamente por una grieta, perdiéndose para siempre, cayendo en un lugar donde ya no se podrá recuperar.

Esta cansada de la vida misma y deja que su alma milenaria vuelva a un pasado más feliz.

La madera bajo sus dedos empieza a oscurecerse y rejuvenecer, las paredes de hormigón desaparecen substituidas por grandes piedras de roca maciza, las luces halogenas pierden su luz blanca y dolorosa para empezar a brillar con una suave y mortecina claridad amarilla difuminada por el esplendor del sol filtrándose por la ventana. Las útiles pizarras se evaporan, el tiempo vuelve atrás y la habitación recupera su antiguo esplendor.

Se levanta ahora de la pulida madera, paseando cual fantasma por los pronto olvidados pasajes de la universidad original. Se detiene en el jardín, frondoso y verde, lamentándose de la perdida que experimentaría el futuro de ese paraje.

Mira su reflejo en las aguas calmadas de una fuente inactiva, su cabello largo se acorta volviendo al pasado vivido, su figura curvilínea y femenina envuelta en un ligero vestido queda escondida en aquella ropa de hombre que le permitía entrar en ese santuario del saber vetado a las mujeres.

Entonces su alma se siente llamada al cuerpo de nuevo, vuelve al presente, vacío, frío, vuelve a un presente carente de moral, vuelve a un presente en que el amor ha sido olvidado, vuelve a un presente en el que ha quedado atrapada mientras espera un futuro que se encamina a la tragedia.

Otra vez esta sentada en su ruinosa silla, rodeada de paredes de hormigón, con artificiales luces que ocultan el brillo solar. La clase ha terminado, se levanta y sale una vez más guiada por el tumulto de estudiantes.

Atemporal e invisible se pierde en la metrópolis añorando un pasado perdido.